Un juez de control del penal de máxima seguridad del Altiplano vinculó a proceso al exgobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero por el caso de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.
La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo la medida por el delito de desaparición forzada, considerado un crimen de lesa humanidad.
Tras una audiencia de 15 horas, el juzgador desestimó 31 datos de prueba de la defensa que buscaban desacreditar las imputaciones del Ministerio Público.
La acusación de la FGR sostiene que Aguirre Rivero ordenó ocultar y destruir evidencias clave sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Según testimonios de exservidoras del Poder Judicial de Guerrero, el exmandatario recibió un disco con grabaciones del Palacio de Justicia de Iguala.
El video mostraba la intercepción de un autobús con estudiantes por parte de agentes armados y su posterior traslado con rumbo desconocido.
La Fiscalía indicó que el exgobernador entregó el material al exprocurador Iñaki Blanco con la instrucción precisa de borrar y destruir las pruebas.
Mantendrán a Ángel Aguirre en prisión preventiva en el penal del Altiplano.
La defensa alegó que el 29 de septiembre de 2014 Aguirre sostuvo una reunión en la Secretaría de Gobernación en la Ciudad de México.
Sin embargo, el juez desestimó la coartada y concedió un plazo de 120 días para la investigación complementaria contra el exmandatario.
Aguirre Rivero permanecerá privado de la libertad en el penal del Altiplano en su calidad de presunto autor material del delito.
Sus abogados defensores insistirán en solicitar la prisión domiciliaria argumentando el estado de salud del exgobernador a sus 70 años.










