Desde la Madriguera

Atrapado Robando (Caught Stealing) – Darren Aronofsky

Lo primero: si pensabas que Darren Aronofsky solo sabía torturar a sus personajes con ballet, drogas u obesidad mórbida, sorpresa. Atrapado Robando es la película que no esperábamos de él: una comedia de humor negro, con acción y un gato que con más carisma que varios en Hollywood.

La trama parece sencilla: Hank (Austin Butler), un ex beisbolista frustrado, ahora bartender neoyorquino, bebe demasiado y sobrevive como puede. Su vida da un giro cuando su vecino punk Russ (Matt Smith) le deja el gato Bud para que lo cuide. Claro, porque nada malo puede pasar cuidando un gato… excepto que unos matones aparezcan buscando problemas, que Hank pierda un riñón, y que la violencia lo envuelva en un infierno de eventos desafortunados.

Aronofsky en modo “Scorsese punk”

El director juega a mezclar el estilo visceral que lo caracteriza con un homenaje descarado a After Hours de Scorsese. No es casualidad que Griffin Dunne aparezca en el reparto, casi repitiendo su personaje de 1985. Aquí, Aronofsky se lanza a un Nueva York noventero, sucio, grafiteado, lleno de bares cochambrosos, basura en las calles y caos con sabor a nostalgia.

El ritmo es implacable: Andrew Weisblum, editor de confianza de Aronofsky, no te deja respirar. Secuencias imperdibles de correr, pelear, beber, caer y levantarse. Cuando la violencia parece absurda, se vuelve grotesca; y cuando parece ligera, te golpea en la cara con crudeza. Esa bipolaridad puede confundir, pero también es parte del encanto.

El elenco (y sí, el gato roba cámara)

Austin Butler demuestra que su Hank es carismático, con esa sonrisa encantadora que esconde un abismo de adicciones y frustraciones. Verlo pasar de payaso encantador a mártir de sus malas decisiones es casi poético. Zoë Kravitz, como Yvonne, queda algo desaprovechada, pero su química con Butler sostiene parte del drama.

Regina King brilla como la Detective Roman, con esa presencia que equilibra la locura que la rodea. Y sí, hay cameos: Liev Schreiber y Vincent D’Onofrio como hermanos judíos-sádicos, Bad Bunny apareciendo como un matón portorriqueño, y un Matt Smith que funciona como detonante de toda la catástrofe.

Pero el verdadero MVP es Bud, el gato. No es chiste: su relación con Hank refleja la evolución del protagonista más que cualquier diálogo. Pasa de ser un estorbo a convertirse en su única responsabilidad real, un símbolo de redención envuelto en pelos. Sí, Aronofsky logra que un michi cargue con parte del peso dramático. Y funciona.

Lo bueno, lo malo y lo caótico

  • Lo bueno: Aronofsky demostrando que sabe salirse de su zona de confort, Butler consolidándose como estrella de verdad y un ritmo que no suelta al espectador.
  • Lo malo: La disonancia entre comedia ligera y violencia brutal puede sacarte de la historia. ¿Estamos viendo una sátira de mafiosos con gatos o una tragedia sangrienta sobre la autodestrucción?
  • Lo caótico: Todo. Pero esa es la gracia.

Veredicto

Atrapado Robando es un viaje explosivo y sorprendente en la filmografía de Aronofsky. Conserva sus obsesiones (culpa, vicios, redención), pero aquí están disfrazadas de comedia salvaje y acción punk. El resultado es una película rara, divertida, brutal y con más alma de la que aparenta.

No es Black Swan, no es Requiem for a Dream. Es Aronofsky soltando el freno, dejándose llevar… y dejando que un gato robe la función.

⭐ Calificación: 4 de 5 estrellas

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