La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH Puebla) omitió los ataques físicos y amenazas sufridas por periodistas durante la cobertura de las protestas contra la construcción del cablebús y justificó su inacción ante las agresiones registradas en contra de manifestantes al argumentar que no tiene facultades para intervenir en conflictos entre particulares.
A través de un comunicado emitido tras las críticas recibidas por colectivos sociales, la CDH Puebla afirmó que personal de la comisión acudió como observador a las movilizaciones de los días 15 y 26 de julio.
La movilizaciones se ejecutaron frente al Congreso de Puebla y del Arco de Zaragoza al Zócalo capitalino, respectivamente, y los observadores acudieron para verificar la garantía del derecho a la libre manifestación.
Sin embargo, la CDH Puebla sostuvo que los altercados registrados durante la jornada del 15 de julio se trataron de un conflicto entre grupos de ciudadanos en el que no hubo participación directa de funcionarios públicos. Por lo que deslindó de cualquier responsabilidad a las autoridades o a las fuerzas de seguridad que resguardaban el perímetro.
Su actuación se encuentra delimitada por el marco jurídico aplicable y se circunscribe a la observación, documentación y, en su caso, a la intervención institucional cuando existan actos u omisiones presuntamente atribuibles a autoridades o personas servidoras públicas”
CDH Puebla ignora ataques en contra de periodistas durante protestas contra el cablebús
Pese a asegurar que vigila las libertades fundamentales, la CDH Puebla omitió en su informe las agresiones de presuntos «reventadores» contra los periodistas que cubrían la marcha.
Un sujeto encapuchado golpeó en el rostro al reportero Sergio Vázquez, del medio Contramáscaras, mientras realizaba su trabajo. La agresión provocó la caída y el daño de su equipo. En el mismo lugar, uno de los agresores amenazó de manera explícita a la periodista Zvezda Ninel Castillo Romero, de InfoQuórum.
La comisión no señaló ninguno de estos hechos ni la inacción policial en sus actas circunstanciadas, lo que evidencia una postura selectiva para proteger el ejercicio periodístico y a los defensores de derechos humanos en la entidad.
El actuar del organismo contradice los compromisos asumidos por su titular, Rosa Isela Sánchez Soya, quien tras tomar protesta prometió la creación de una Red de Periodistas y Defensoras de Derechos Humanos.
En la práctica, la presidenta de la CDH Puebla ha mantenido una política de distancia y hermetismo con los medios locales, eludiendo de manera constante los cuestionamientos de la prensa al término de los eventos públicos.










