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Jóvenes promesas; un destino incierto ante la desaparición y su hallazgo sin vida: La historia de Hugo Alejandro Hernández Tello

Hay historias que pertenecen al entretenimiento; hay otras que pertenecen a la nota roja; y hay momentos en los que ambas realidades se cruzan de una manera que resulta difícil de ignorar.

Hoy, en Puebla, la Fiscalía General del Estado confirmó la muerte de Hugo Alejandro Hernández Tello, estudiante de 25 años de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, quien había sido reportado como desaparecido desde el pasado 5 de septiembre.

Hugo salió de su domicilio con rumbo a un partido de futbol y, de acuerdo con las autoridades, las cámaras de videovigilancia permitieron reconstruir parte de sus últimos movimientos. El último registro lo ubicó cerca de una cañada relacionada con el río Alseseca, zona en la que también fue localizada su mochila.

Después de 17 días de búsqueda, el martes 22 de septiembre fue localizado un cuerpo en el interior del río Alseseca, en la colonia Lomas de San Miguel. Los estudios del Instituto de Ciencias Forenses confirmaron posteriormente que se trataba de Hugo Alejandro.

Hugo Alejandro Hernández Tello Ficha de Búsqueda

 

La Fiscalía informó que el dictamen médico estableció como causa de muerte un traumatismo craneofacial y que, de acuerdo con la valoración de las lesiones, éstas son compatibles con un mecanismo de caída. La dependencia señaló que no se identificaron otras lesiones y que la investigación continúa para esclarecer las circunstancias de lo ocurrido.

Y aquí es donde esta historia conecta con el mundo del entretenimiento.

Porque en México existen otros casos recientes de jóvenes que estaban construyendo una carrera artística o una comunidad alrededor de su trabajo y que también fueron reportados como desaparecidos antes de ser encontrados sin vida.

James Hollcroft

En septiembre de 2024, el actor mexicano tenía 26 años y estudiaba y trabajaba en el Centro de Educación Artística de Televisa. Ya había participado en Como dice el dicho y en la puesta teatral Dime que sí, de Teatro en Breve.

El 3 de septiembre desapareció cuando se dirigía hacia su domicilio en Tizapán, San Ángel, en Ciudad de México, cerca de las instalaciones donde se estaba formando profesionalmente. Su familia comenzó a pedir ayuda para localizarlo; tres días después, la búsqueda terminó con la confirmación de su muerte.

 

El CEA de Televisa también confirmó el fallecimiento y recordó al actor como parte de su comunidad.

Lo particularmente duro del caso es que Hollcroft estaba justo en esa etapa en la que un artista empieza a acumular pequeños trabajos que pueden convertirse en una carrera mayor: televisión, teatro y formación profesional.

Fernando Ortega Arenas

Otro caso también ocurrido en Puebla; conocido en redes sociales como DimeYao, tenía 27 años y era creador de contenido especializado en viajes y fotografía; compartía imágenes y videos de distintos lugares de México y había construido una comunidad de más de 12 mil seguidores en Instagram.

Además de su trabajo como creador digital, era enfermero y había sido reconocido por su trabajo durante la pandemia.

El 28 de junio de 2024 salió de su domicilio en San Pedro Cholula; cuando no regresó, sus familiares denunciaron su desaparición ante la Fiscalía de Puebla y comenzaron a difundirse fichas de búsqueda. Dos días después fue localizado sin vida en el motel San Andrés, por Plaza San Diego, en San Pedro Cholula.

Las primeras versiones difundidas en medios señalaron que había acudido a encontrarse con una persona que había conocido mediante una aplicación de citas, pero las circunstancias de su muerte fueron objeto de investigación.

Ramón Eduardo Zárate Zamorano

Tenía 24 años y era músico integrante del grupo regional mexicano La Estrella, de Ciudad Obregón, Sonora. El 28 de abril de 2025 fue reportado como desaparecido en esa ciudad, su familia comenzó a solicitar ayuda para localizarlo. Tres días después, el 1 de mayo, integrantes del colectivo Rastreadoras de Ciudad Obregón encontraron un cuerpo semienterrado en una fosa clandestina en el municipio de Cajeme, después de recibir un reporte anónimo; posteriormente se confirmó que se trataba de Ramón Eduardo.

Tres historias diferentes.

  • Un actor que comenzaba a abrirse camino en televisión y teatro.
  • Un creador digital poblano que estaba construyendo una audiencia alrededor de sus viajes y fotografías.
  • Un joven músico que formaba parte de una agrupación de regional mexicano.

Y ahora, en Puebla, la historia de Hugo Alejandro.

Hay algo que los cuatro casos tienen en común: la desaparición convierte la vida cotidiana en una carrera contra el tiempo.

Para sus familias, cada hora significa una posibilidad: una llamada, una pista, una cámara de seguridad, una persona que recuerde haberlos visto. En algunos casos, esa búsqueda termina con respuestas, en otros, solamente con más preguntas y precisamente por eso vale la pena separar los hechos de las especulaciones.

En el caso de Hugo Alejandro, hasta ahora la Fiscalía de Puebla ha informado oficialmente que la causa de muerte fue un traumatismo craneofacial compatible con una caída y que continúa investigando las circunstancias del fallecimiento.

No corresponde convertir las preguntas todavía abiertas en respuestas que las autoridades no han dado.

Lo que sí está confirmado es que un joven de 25 años salió de casa para jugar futbol y su familia terminó recibiendo la noticia más dolorosa después de 17 días de búsqueda.

Y cuando observamos casos como los de James, Fernando y Ramón, aparece una coincidencia que resulta imposible de ignorar: eran jóvenes, tenían proyectos, tenían trabajos, tenían personas que los esperaban, y, en distintos momentos, dejaron de estar localizables.

Por eso quizá el verdadero punto de encuentro entre estas historias no está en el espectáculo ni en la nota roja, está en algo mucho más básico: la vida de una persona puede cambiar completamente entre el momento en que alguien dice “no ha regresado” y el momento en que una familia recibe la confirmación de dónde está.

Hoy, en Puebla, esa historia volvió a comenzar con un joven que salió rumbo a jugar futbol y terminó con una búsqueda que, después de 17 días, tuvo el desenlace que nadie esperaba.

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